domingo, 1 de junio de 2014

Ciudades Sustentables ¿Solución?

Hace un par de años coleccionaba revistas National Geographic, tenía montones, incluso algunas de la década del sesenta. Entre todas esas revistas recuerdo haber leído un artículo que me llamó bastante la atención, se titulaba "La solución urbana" (The city solution).
El artículo escrito por Robert Kunzig comenzaba comentando sobre cómo se gestaron las primeras ciudades. En un comienzo las urbes históricas, como Londres, nacieron desprovistas de todo tipo de planificación, logística y para qué hablar de salubridad. El autor indicaba que en ese tiempo las pocas ciudades eran vistas de formas despectiva como tumores.Posteriormente, a comienzos del siglo XX se planteó la idea de la ciudad-jardín, con Letchworth como ejemplo. De esta forma, la idea de ciudad fue mejorando bastante al mezclar campo y ciudad.

Letchworth es la primera ciudad-jardín a 56 kilómetros de Londres.
Hoy en día más del 70% de la población de los países desarrollados y Latinoamérica viven en grandes metrópolis. Es más, la opinión de los expertos ha variado profundamente en los últimos 20 años. A favor, las ciudades se consideran como la mejor esperanza para sacar a la gente de la pobreza, generan más trabajo, el transporte y el valor de las cosas se reducen, cuentan con mayor cantidad de servicios y generan más conocimiento, en relación a las zonas rurales. Asimismo, propone que las ciudades como Nueva York, emiten menos carbono en comparación a la media nacional.

De esta forma, las ciudades ofrecen mayores ofertas, mayor nivel de vida en lo que a servicios se refiere (por ejemplo: educación, salud, trabajo, etc.) y menos emisiones. Este último punto es bien debatible, sobre todo en las grandes urbes de Latinoamérica como Ciudad de México, Sao Paulo, Buenos Aires,Lima, Santiago, entre otras. En todas estas ciudades la calidad del aire puede llegar incluso a ser peligrosa para la salud.‎


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martes, 13 de mayo de 2014

Informe Cambio Climático IPCC : la ONU alerta de que sólo "un gran cambio" frenará el calentamiento

El Panel Intergubernamental de la ONU sobre Cambio Climático (IPCC) advirtió este domingo de que sólo "un gran cambio institucional y tecnológico", regado con "inversiones sustanciales", puede contener la subida de las temperaturas por debajo de los dos grados.

El documento advierte de que el mundo ha tardado tanto en actuar contra el calentamiento global que tan sólo quedan 15 años para hacer ese esfuerzo intenso antes de que detener el cambio climático sea tremendamente costoso y sus consecuencias desastrosas.

El informe del tercer grupo de trabajo del IPCC, centrado en la mitigación del cambio climático, se dio a conocer en Berlín tras una semana de trabajo para consensuar el resumen político de un análisis de 235 expertos y unas 2.000 páginas.

"Sería posible, usando un amplio abanico de medidas tecnológicas y cambios de conducta, limitar el incremento de las temperaturas globales a dos grados por encima de los niveles preindustriales", señala el IPCC en un comunicado como la principal conclusión de su informe.

Sin embargo, añade que "sólo un gran cambio institucional y tecnológico proporcionará una buena oportunidad de que el calentamiento global no exceda este límite".





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Un futuro recalentado: el informe sobre cambio climático de la Casa Blanca

El cambio climático no es algo que pueda pasar, es algo que ya está pasando. El último informe en llamar la atención llega de la Casa Blanca, un mes después del de la ONU, en el que se advertía que sólo "un gran cambio" frenará el calentamiento.

Según la Casa Blanca, el planeta ya está condenado a un "futuro recalentado". Un aumento de las temperaturas de casi 1,1 grados centígrados en el último siglo ha provocado que las olas de calor sean cada vez más comunes, que los incendios empeoren, que aumenten las lluvias torrenciales y que el agua escasee en las regiones más secas del país, según un documento de la Presidencia de EE.UU.

Este informe, elaborado durante cuatro años por científicos de todo el país, supervisado por el Gobierno del presidente Barack Obama y titulado Evaluación Nacional del Clima subraya que el problema ya está aquí: "El cambio climático, que una vez se consideró un problema para un futuro distante, se ha instalado firmemente en el presente".








viernes, 24 de mayo de 2013


La Conceptualización del Espacio Público Urbano como Fundamento de Sustentabilidad
Arq. Evelyn J. Andrade V.  evelynanvill@hotmail.com.

Hablar de espacio público urbano es hacer referencia al pasado y sus costumbres, es pensar en la concentración perenne de individuos a cielo abierto, es sentir el clima frío o cálido, es la conciencia de ser parte de un todo, es la transición entre la cotidianidad y el ideal de ciudad, es pluralidad; es un lugar y también un no lugar.

La noción de espacio público urbano también se ve influenciada por el imaginario de sus ciudadanos, creado a través de signos y símbolos, recopilados por medio de la actividad sensorial que establece una relación entre lo físico y el subconsciente. Dando forma así a las imágenes, que determinarán la interacción del individuo con su entorno, inmerso además, en un mundo donde los miedos, el cuerpo y los dobles se hacen globales a través de los sistemas mediáticos, que promueven la construcción de un espacio público que trasciendo lo físico. “Simposio Internacional de Semiótica (2004)”.

Es importante destacar, que a lo largo de la historia universal, en la que han tenido un papel importante la arquitectura y el urbanismo, caracterizando los escenarios donde se desarrollaron acontecimientos históricos, pero que también permiten la identificación de una época específica. Para muchos resulta sencillo identificar la arquitectura romana de la arquitectura gótica, así como muchos otros estilos que marcaron épocas, y que por consiguiente sirvieron para definir de acuerdo a cada cultura y costumbres el espacio público urbano.
Para los romanos el ágora representó el lugar de reunión social por excelencia, donde se llevaban a cabo todo tipo de actividad, como los intercambios comerciales, actos políticos y culturales. Siglos más tarde el arte se apodera del espacio público con la entrada del renacimiento, en el que esculturas, palacios y templos lo exaltan como lugar de admiración gracias a la intervención de grandes artistas y maestros, que por primera vez en la historia, las expresiones artísticas se proyectan con profesionalismo y humanismo. Posteriormente se sucedieron otros estilos hasta llegar a la estandarización de elementos constructivos, arquitectónicos y artísticos con la llegada del art nouveau.

No obstante, en el siglo XX, inmersos en una época en pleno auge del desarrollo industrial, enfocada más que en la solución de problemas estéticos y proporciones geométricas, donde la prioridad era resolver criterios funcionales para simplificar necesidades derivadas del estilo de vida moderno de la sociedad; aparece así la arquitectura moderna, la cual introduce una nueva premisa en la concepción del espacio público como lo es la conjunción entre naturaleza y arquitectura, surgiendo con ello, nuevos conceptos de espacio público y sus diferentes visiones para proyectarlo.

Cabe destacar, que el espacio público urbano ha venido evolucionando en cuanto al surgimiento de tendencias que han fracturado los paradigmas del proceso creador, vale mencionar que cualquiera que sean los criterios adoptados para proyectar un espacio de uso público deberá incorporar todos aquellos elementos del entorno que identifican una ciudad o sector; superponiendo, interceptando, convergiendo, direccionando según el estilo gráfico y las diversas características espaciales que pueden orientar qué o cuales elementos del entorno son claves para exaltar la identidad de sus habitantes así como elevar su sentido de pertenencia. Es allí donde radica la generación de espacios de contenido sustentado por un concepto global.

En el mismo orden de ideas, para reforzar el párrafo anterior, Puebla (2002) expresa que según la posición fijada por el proyectista y su vinculación con el contenido arquitectónico, especialmente por lo que respecta a los atributos que caracterizan el lugar, como la relación con el entorno físico y sus condiciones, con el contexto histórico y cultural, así como con los valores simbólicos y representativos.

De acuerdo con lo expuesto, un espacio público urbano con contenido, que otorgue valor al espacio mismo, alcanzará mayor éxito al ser reconocido por la sociedad para la cual fue construido, aspecto fundamental para alcanzar las condiciones de sustentabilidad que facilitaran su mantenimiento y perdurabilidad en el tiempo.

martes, 21 de mayo de 2013


LA SUSTENTABILIDAD DE LA INGENIERIA ESTRUCTURAL EN EDIFICACIONES
Autor: Eduardo Alizo. eduardoalizo@gmail.com

“La Tierra no es una herencia de nuestros padres, sino un préstamo de nuestros hijos”
                                                                                                            Gandhi
Los seres humanos desde sus inicios han tenido un pensamiento ecológico, sólo que en los últimos años, se han evidenciado las consecuencias del progreso desenfrenado, lo cual ha logrado una inestabilidad en la naturaleza y el ambiente. Hecho que se refleja en impactos ambientales que comprometen el futuro del planeta.
Ahora bien, la cultura del bienestar ha sido el norte del desarrollo humano, sin embargo, esa misma cultura se encuentra hoy en entredicho, a pesar de continuar con el deterioro irreversible del planeta y la amenaza directa de la permanencia humana en él. La redefinición de los conceptos de progreso, desarrollo y bienestar ocupa hoy buena parte de los horizontes de muchas profesiones, no en términos de consecución de más bienestar sino en el establecimiento de relaciones sostenibles con el medio ambiente
El desarrollo sostenible plantea asumir un compromiso ecológico frente al crecimiento del mundo industrializado, donde se proyecte en el presente, sin comprometer la existencia de la generación futura. Actualmente, la mayor amenaza que enfrenta la humanidad en términos ecológicos o de impacto ambiental es el cambio climático propiciado por la emisión de gases de efecto invernadero, muy especialmente, la emisión del CO2. Por tal motivo, cuando se habla se desarrollo sostenible, se hace referencia a actividades que propicien la reducción de la emisión de estos gases a lo largo del proceso de cualquier tipo de desarrollo.
De lo antes expuesto surge la pregunta, ¿cómo se relaciona lo anteriormente descrito a la responsabilidad que tiene el arquitecto, constructor, ingeniero o cualquier otro actor, cuyo elemento común es el proceso de construcción? Es importante destacar que la ocurrencia de más de un tercio de las emisiones de CO2 está relacionada con algún momento del ciclo de vida de un edificio.
Evidentemente, la materialización de la edificación o edificio  incluye el cálculo o simulación de una estructura destinada a soportar su propio peso y la presencia de acciones exteriores, llámense vientos, sismos, temperaturas extremas, entre otras; sin perder las condiciones de funcionabilidad que la originaron. Esto se logra, a través del desarrollo y aplicación de métodos de cálculos y normativas que permiten obtener el resultado esperado por los arquitectos: Dimensiones de elementos estructurales y la manera de construirlos.
La ingeniería estructural se ocupa del diseño y cálculo de la estructura en las edificaciones, describe el comportamiento de las estructuras sometidas a diversos tipos de cargas, prediciendo  su resistencia y deformaciones asociadas, mediante la aplicación de métodos y formulas para el diseño. Para tal efecto, se considera a una estructura como bien diseñada, cuando satisfaga un estándar dentro de los requisitos establecidos de: Seguridad, economía, servicio, estética y factibilidad. En este orden de ideas, el requisito de seguridad exige la no ocurrencia de fallas, colapsos, pandeos o detrimento de alguna de las partes integrantes de la estructura.
  Una de las principales limitaciones encontradas dentro del trabajo del ingeniero estructural ha sido la disposición de materiales estructurales apropiados. De tal manera, los primeros constructores dependían casi exclusivamente de la madera, piedra, ladrillos y posteriormente el concreto. Es a mediados del siglo XVIII, cuando se comienza a construir con elementos de hierro fundido, el cual evoluciona hasta ser la aleación identificada como acero al carbono, tal como se le conoce en la actualidad. En relación con estas implicaciones, la producción, transporte y puesta en obra del material (o materiales) que conforman la estructura implicarán el uso de energía y la generación de emisiones de gases de efecto invernadero. En consecuencia, resulta acertado inferir que se podría lograr el aspecto de sostenibilidad en la estructura al utilizar materiales en ella cuyos procesos de producción, transporte y puesta en obra garanticen niveles bajos de emisiones de CO2 y en el gasto de energía.
Sin embargo la realidad, no es tan favorable en este sentido, puesto que los materiales por excelencia en estructuras de edificaciones son el concreto armado y el acero, los cuales son el resultado de procesos industrializados, donde se involucran grandes cantidades en emisiones de CO2 y altos consumos de energías. De esta manera, al aplicar el término de sostenibilidad en la ingeniería estructural, no se debe limitar sólo a los materiales, y establecer que su proceso de obtención reduzca las emisiones de gases de efecto invernadero, puesto que descartaría de plano al concreto y al acero estructural, pretendiéndose adoptar a la madera como el material sostenible.  Evidentemente, tal situación evade el hecho de que las normativas de diseño están basadas en elementos estructurales que soporten y transmitan las cargas que las solicitan, y ellos están construidos en concreto y acero estructural, dejando en un vacio, desde el punto de vista técnico, el proyectar edificaciones de gran envergadura con elementos estructurales de madera, lo cual carece de respaldo normativo, por lo menos en este país.
En relación con estas implicaciones, se puede afirmar que los requisitos o lineamientos establecidos para que un proyecto sea sostenible no se pueden cambiar (economía, medio ambiente y aspectos sociales), sino los niveles de éstos en función de las circunstancias históricas que tocan vivir. Sucede pues, que cada actor dentro de la concepción de la estructura y futura edificación podría tomar decisiones de sostenibilidad en un momento dado, refiriendo la decisión al entorno de su participación, como escoger materiales de la zona, o preferir materiales recuperados, es en este caso donde el acero cobra principal importancia, debido a su factibilidad de rehúso.

Referencias:

Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España, 2007
Merrit, F. (1988) ‘Manual del ingeniero civil’ Editorial McGraw Hill
Solanas, T. (2008) ‘Vivienda y sostenibilidad en España. Volumen 2’ Editorial Gustavo Gili, España
Vezga, C. (1984) ‘Proyecto estructural de edificios aporticados de concreto armado’
Vezga, C. (2002) ‘Edificaciones de ingeniería sismo resistente’

sábado, 18 de mayo de 2013



Techo Verde En Venezuela
Un techo verde, azotea verde o cubierta ajardinada es el techo de un edificio que está parcial o totalmente cubierto de vegetación, ya sea en suelo o en un medio de cultivo apropiado. El término techo verde también se usa para indicar otras tecnologías "verdes", tales como paneles solares fotovoltaicos o módulos fotovoltaicos. Otros nombres para los techos verdes son techos vivientes y techos ecológicos.
Historia
Los techos verdes modernos colocados deliberadamente para mantener vegetación en un medio de cultivo son un fenómeno relativamente reciente. Sin embargo los países escandinavos han usado techos de pasto por muchos siglos. La tendencia moderna comenzó cuando Alemania desarrolló los primeros en la década de 1960 y ahora se han difundido a muchos países. Se calcula que alrededor del 10% de los techos en Alemania son verdes. Se están volviendo populares en Europa y en menor grado en Estados Unidos.
Ventajas
§  Cultivar frutas, verduras y flores
§  Mejorar la climatización del edificio
§  Prolongar la vida del techo
§  Reducir el riesgo de inundaciones
§  Actuar como barrera acústica; el suelo bloquea los sonidos de baja frecuencia y las plantas los de alta frecuencia.
§  Filtrar contaminantes y metales pesados del agua de lluvia
§  Proteger la biodiversidad de zonas urbanas
§  Un techo verde es un componente clave de un edificio autónomo
§  Filtrar contaminantes y CO2 del aire; véase también Paredes de cultivo.
Desventajas
Los techos verdes tienen mayores requisitos estructurales, muy especialmente los intensivos. Algunos edificios ya existentes no pueden ser modificados porque no soportarían el peso del suelo y vegetación. Los costos de mantenimiento pueden ser mayores según el tipo de techo. También es de importancia la impermeabilización al agua: instalar una adecuada capa impermeable y a prueba de raíces puede aumentar el costo de instalación.
Construcción
Las cubiertas ajardinadas incorporan bajo la tierra una lámina geotextil anti raíces para evitar que filtraciones de arena puedan obstruir los drenajes, así como para impedir que las raíces de las plantas puedan dañar los elementos inferiores de la construcción. También suelen incorporar paneles de nódulos, que poseen relieves en forma de botón donde pueden embalsar una pequeña cantidad de agua. De esta manera, las plantas pueden acceder a esa reserva en temporadas secas. Bajo estas láminas se ubica el aislamiento térmico (normalmente paneles rígidos) para soportar el peso de la tierra y las plantas sin deformarse y la lámina impermeabilizante del propio edificio.
Conclusión
En Venezuela, lamentablemente no existen compañías que comercialicen o implementen esta tecnología, de igual forma tampoco se consideran a la hora del diseño.
El contar con una edificación de planta extensa en la ciudad de Maracaibo permitió el mejor aprovechamiento para la aplicación del sistema, por lo cual mediante primeras aproximaciones de porcentaje de ahorro energético se obtiene un 18% aproximado de ahorro anual, si bien es cierto, es una inversión  que puede llegar a amortiguarse a mediano y largo plazo, se deben evaluar los cálculos acorde a la propuesta definitiva de aplicación con la finalidad de obtener resultados más certeros.
Se evaluaron distintos componentes para la fabricación de las bandejas, y se toma como una  excelente opción el poder trabajar con polietileno reciclado con la finalidad de mantener el ciclo de vida del mismo material, lamentablemente Venezuela no cuenta con empresas de este tipo, pero no está de más en un futuro indagar un poco más, en encontrar algún material que regenere el ciclo de vida del mismo, con la finalidad de reforzar los aportes que este tipo de techos puede aportar al medio ambiente.
Bibliografía
§  Arq. Lineth Villalbos “Techo verde en edificaciones de planta extensa, para climas caliente a calido húmedo”
§  Dr. Hossein Yazdan R. “Los valores ambientales y funciones de los techos verdes en el desarrollo urbano sostenible” http://profdoc.um.ac.ir/articles/a/1022445.pdf
§  Minke, Gernot. "Techos Verdes, planificación, ejecución y consejos prácticos" Editorial EcoHabitar (2000) 
§  Scholz-Barth, Katrin. "Harvesting $ from Green Roofs: Green Roofs Present a Unique Business Opportunity with Tangible Benefits for Developers." Urban land 64.6 (2005): 83-7.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Las bicicletas se abren paso para aliviar el caótico tráfico de Latinoamérica

En varias ciudades de América Latina, región conocida por la agresividad de sus conductores, cada vez más personas están haciendo lo impensable: dejando a un lado sus autos y usando la bicicleta para ir al trabajo.
 
Por Shane Romig
 
BUENOS AIRES—En varias ciudades de América Latina, región conocida por la agresividad de sus conductores, cada vez más personas están haciendo lo impensable: dejando a un lado sus autos y usando la bicicleta para ir al trabajo.

La capital de Argentina, un lugar donde el tráfico puede ser caótico, está construyendo una red de ciclorrutas, con lo que se une a otras urbes latinoamericanas que adelantan campañas para promover el uso de la bicicleta en una apuesta por aliviar las congestiones de tráfico y mejorar la calidad de vida.

Durante los últimos tres años, Buenos Aires ha construido 77 kilómetros de ciclorrutas bajo el programa "Mejor en bici", frente a prácticamente cero kilómetros en 2009.

Para 2013, la ciudad espera tener 130 kilómetros de vías para bicicletas. Funcionarios municipales calculan que unas 36.000 personas, o 2% de los ciudadanos, van a sus trabajos en bicicleta a diario. "Pensaban que estábamos locos, pero ahora la gente está empezando a ver el cambio", dijo Guillermo Dietrich, subsecretario de transporte de la capital.


Hace poco, Ciudad de México anunció que estaba triplicando el tamaño de su exitoso programa Ecobici a 4.000 bicicletas. La ciudad les cobra a los usuarios una cuota anual de US$30 para usar las bicicletas que pueden ser dejadas en cerca de 275 estaciones.

El cambio es notable en una región donde los conductores a menudo imitan a sus héroes de la Fórmula 1, como el brasileño Ayrton Senna y el colombiano Juan Pablo Montoya, y donde la aplicación de las normas de tránsito es laxa. Se estima que unos 1.600 peatones murieron en 2010 sólo en México, de acuerdo con estadísticas del gobierno.

Muchos ridiculizaron los programas de bicicletas cuando fueron introducidos y los escépticos se burlaron de la idea de que una práctica que es común en ciudades como París pudiera ser replicada en las calles agrietadas de las urbes latinoamericanas.

De hecho, los valientes ciclistas enfrentan una serie de obstáculos además de los conductores agresivos. Los ladrones son dados a robar bicicletas estacionadas y en Argentina, que ha impuesto un control a las importaciones, una bicicleta puede costar tres veces más que en Estados Unidos.

A diferencia de los carriles exclusivos para bicicletas en ciudades como Londres, que tienen apenas una línea pintada que los diferencia, las ciclorrutas en Buenos Aires y Ciudad de México emplean barreras de concreto para proteger a los ciclistas.

E incluso, esa medida a veces no basta. Una revista mexicana publicó recientemente un artículo sobre al menos cinco casos de ciclistas que murieron atropellados. En varias instancias, el conductor simplemente ignoró el carril de las bicicletas.

Colombia y Chile son los líderes de las ciclorrutas. Bogotá tiene 344 kilómetros de vías para bicicletas que son usadas por 285.000 ciclistas al día, según la alcaldía. En Santiago de Chile, el gobierno ha prometido completar 690 kilómetros de ciclorrutas para fines de 2012.

La iniciativa de Buenos Aires tuvo una ayuda inicial de David Byrne del grupo de rock Talking Heads. Byrne escribió Bicycle Diaries —en un homenaje a la biografía del Che Guevara titulada Diarios de motocicleta— sobre su experiencia montando bicicleta en ciudades alrededor del mundo.

Otro factor que ayudó a la causa fue un reportaje del diario La Nación que resaltó que atravesar la ciudad en bicicleta tomaba la mitad del tiempo que en auto.

Para ayudar a reducir el robo de bicicletas, el consejo de Buenos Aires obligó a los estacionamientos del centro de la ciudad a aceptar bicicletas a un precio más bajo. Muchos aún se quejan por la norma, pero la mayoría ya aceptan clientes con bicicletas.

—Laurence Illiff, en Ciudad de México, contribuyó a este artículo.

http://mobile2.wsj.com/device/article.php?CALL_URL=http://online.wsj.com/article/SB10000872396390443537404577580174136394362.html?