lunes, 13 de agosto de 2018

FILTROS NATURALES EN LA CIUDAD DE MARACAIBO: ¿SUSTENTABLES EN EL TIEMPO?





Arq. Paola Gómez

Desde hace algunos años, se ha estado debatiendo acerca de los diseños urbanísticos en la ciudad de Maracaibo que dan la espalda a su lago. Hemos visto una construcción desmedida de edificaciones que suelen funcionar para sí mismas, privando a sus usuarios de las bondades naturales que se presentan en la ciudad.
En este sentido, hemos visto con cierto desdén, como los núcleos de vegetación que existen desaparecen para dar paso a nuevas edificaciones y hemos sido partícipes muchas veces de intervenciones que reflejan la carencia de un sentido ambientalista, que respete las condiciones y necesidades del medio biológico para preservarse, sin percatarnos, o sin querernos percatar, que éste nos afecta directamente.
Ahora bien, los sistemas de manglares funcionan de manera tal, que se consideran un ecosistema en sí, pudiendo mitigar de algún modo, parte del impacto que se produce en las ciudades por la generación de emisiones móviles de vehículos (material particulado) y por la carencia en el manejo de los desechos sólidos de la ciudad; permitiendo la absorción de dióxido de carbono (CO2) y la expulsión de oxígeno (O2), así como, la disminución de la erosión que se produce, producto de los cambios en el oleaje del lago.
En el caso del intercambio de gases, los manglares así como los demás pulmones vegetales de la ciudad, juegan un papel importante dentro de este proceso y allí es donde radica la importancia de trabajar bajo los lineamientos descritos dentro de la Ley del Ambiente y considerar las áreas que se encuentran bajo régimen de administración especial (ABRAE) a fin de poder hacerlas sustentables en el tiempo, sin dejar de considerar la repoblación de zonas que han sido desforestadas o que requieren aumentar su volumen para poder minimizar los efectos de la contaminación en la ciudad y mejorar la calidad del aire de la misma.
Dentro de la cotidianidad del marabino, los sistemas de manglares presentes en las riberas del lago de Maracaibo, han sido objeto de vandalismo, de la falta de conciencia ambiental de los ciudadanos, así como de los cambios climáticos que han afectado al planeta en los últimos años. Además, la presencia de los manglares en la ciudad ha sido poco valorada, pues en muchos casos, la disposición de los entes gubernamentales de proveerles de promoción, ha sido insuficiente; sin dejar de lado la falta de mantenimiento de los mal llamados parques ecoturísticos que tanto se promueven a nivel regional y  solo han logrado abrir una brecha aún más grande a favor de la delincuencia.
En el caso particular de los Manglares Capitán Capitán Chico, en el municipio Maracaibo  y los manglares ubicados dentro del municipio insular Almirante Padilla, la situación de estos  se repite, pues si bien se les ha permitido su preservación, estos son deteriorados por los mismos pobladores y muchas veces, fungen como aliados de los rateros y piratas del lago que atacan a sus víctimas en horas donde la oscuridad los favorece.
Es importante destacar que mientras no se creen y sobretodo, no se respeten las políticas y reglamentos ambientales que protegen dichas zonas, no escaparemos de una realidad que aunque parece lejana, se encuentra más cerca de lo pensado, pues día a día somos contribuyentes del deterioro de los biofiltros de la ciudad, sin considerar que de ellos depende no convivir en un medio aún más hostil.
El problema principal sigue pareciendo ser sociocultural, pues continuamos alejados del concepto de sustentabilidad y de esa conciencia ambiental que se requiere para poder dar los pasos que debemos dar para estar a la par de los grandes países que se encuentran a la vanguardia en términos de ambiente.
Fuentes electrónicas:
Los Manglares. Disponible en: http://azulambientalistas.org/manglares.html. Fecha de la consulta: 25-06-2018
Manglares. Disponible en: https://www.biopedia.com/manglares/. Fecha de la consulta: 25-06-2018


lunes, 6 de agosto de 2018

La Contaminación del aire y sus fuentes.

Por: Ingrid Gamez

La contaminación del aire es uno de los problemas más graves que actualmente afectan el ambiente. Siendo esta generada en mayor proporción por la adición de sustancias o compuestos provenientes de los diferentes procesos industrializados que actualmente rigen el día a día de nuestras vidas. Estas sustancias o compuestos se encuentran en el ambiente, pero al adicionar los provenientes de dichos procesos aumentan las cantidades, generando una modificación en el comportamiento normal de dichos elementos.
En la actualidad existen una gran diversidad de fuentes de emisión de contaminantes, siendo  las principales aquellas que tiene origen antropogénico, es decir, aquellas asociadas a las actividades del hombre. Entre los responsables de estas emisiones están las centrales térmicas, la industria petroquímica y química, la siderurgia, las industrias del sector metalúrgico en general, la industria alimentaria, papelera y del cemento, así como también, los vehículos, los cuales según información de planetica.org son la principal fuente de contaminación.
Las industrias en general generan el contaminante durante el proceso de combustión de los combustibles fósiles, generando así gran cantidad de material particulado el cual influye de manera negativa en la salud de los seres vivos, así como también se genera gran cantidad de CO2, el cual influye en el comportamiento del efecto invernadero. Adicionalmente, tenemos que también se generan otros contaminantes como lo son los Óxidos de Azufre  (SOx), Óxidos de Nitrógeno (NOx), Ozono (O3), los cuales tienen incidencia en el deterioro de la capa de ozono, en la generación de la lluvia acida, y en el calentamiento global.
Como se ha dicho anteriormente, los vehículos son la principal fuente de contaminación, debido a todos los elementos que se generan durante el proceso de combustión del motor, así como también, durante el llenado del tanque. Es por eso que se hace necesario llevar un buen control sobre el mantenimiento de este para disminuir dichas emisiones contaminantes, adicionalmente todos los vehículos deberían de pasar por una revisión, para determinar si están aptos para seguir funcionando, o deben de ser retirados de circulación.
En cuanto a las industrias estas deben implementar en sus sistemas las medidas para disminuir la emisión de estos elementos, a través del debido mantenimiento de las plantas, utilización de los equipos destinados para la disminución de las emisiones según sea el contaminante generado durante la producción, también podrían actualizarse la maquinaria haciendo así más eficiente la cadena productiva.
En conclusión, las fuentes de contaminación son extensas y debido al ritmo de vida actual, cada vez son mayores; aunque en la actualidad se tratan de disminuir estas, es muy difícil, debido a todos los intereses principalmente económicos que están relacionados a estos. Por ellos se hace cada vez más necesaria la concientización desde los primeros niveles de educación, para así poco a poco ir aumentando los niveles de conocimiento acerca de las consecuencias que se tendrían de no tomar las medidas necesarias.


lunes, 30 de julio de 2018

El uso de energía en la tecnología blockchain y las emisiones de CO2






Por: Ing. Emily Faría. 

La tecnología de contabilidad distribuida, conocida también como Bitcoin, blockchain o cadena de bloques, fue lanzada al mundo en el año 2009 como un sistema financiero que permitiría ejecutar transacciones entre pares sin necesidad de un intermediario garante de la confiabilidad del proceso, siendo la criptografía el sustituto de esa confianza. La cadena de bloques de Bitcoin es un libro de contabilidad distribuido público, donde todas las transacciones que allí se añaden pueden ser chequeadas por cualquier persona en el mundo. Para mantenerlo, existe una serie de nodos o computadores que manejan una copia de toda la cadena y que velan porque no se altere ni el orden ni la información allí registrada.
Dicho proceso de mantener a la cadena de bloques es conocido como minería. La minería de Bitcoin se basa en realizar cálculos matemáticos de forma iterativa para añadir nuevos bloques cargados de transferencias a la blockchain. La minería requiere de equipos tecnológicos con poder de procesamiento, como CPU y tarjetas gráficas, adicionalmente a los equipos tecnológicos diseñados especialmente para tal fin. Estos dispositivos requieren estar conectados las 24 horas del día para mantener la red, además de estar en un ambiente fresco para evitar sobrecalentamiento, requiriendo así de equipos de refrigeración. De tal manera que esta actividad consume grandes cantidades de energía eléctrica y libera mucho calor en el proceso, además de generar ruido.
Por tal motivo, esta actividad ha sido criticada en especial por consumir grandes cantidades de energía eléctrica, la cual pudiese ser aprovechada, por ejemplo, para proveer de electricidad a poblaciones que no cuentan con la misma.
En este punto es importante resaltar que según la ONU la energía es el factor que más contribuye al cambio climático, representando alrededor del 60% de las emisiones de gas de efecto invernadero. Aunado a ello, este organismo internacional señala que a la par del crecimiento poblacional crecerá la demanda de energía, por lo que se hace necesario invertir en fuentes de energías limpias.
En el actual mundo globalizado, la electricidad se ha vuelto imprescindible para prácticamente todas las actividades humanas. Además, a nivel mundial, la principal fuente de energía es el conjunto de combustibles fósiles, los cuales son la principal fuente de dióxido de carbono, el gas de efecto invernadero de origen antropogénico de mayor influencia en el calentamiento global. Por ello, las iniciativas apuntan a buscar fuentes de energía renovable, a pesar de que estas también tienen sus desventajas en cuanto a eficiencia, economía, tecnificación y a que no son accesibles a cualquier país o idóneas para cualquier ubicación geográfica
Dadas sus bondades en cuanto a transparencia, seguridad e inmutabilidad, la tecnología blockchain está siendo estudiada y aplicada en otros ámbitos más allá de las finanzas, incluso en iniciativas relacionadas con la sustentabilidad y la energía renovable, de modo que sus potenciales beneficios a la sociedad podrían justificar su consumo eléctrico.
Por ello, se podrían plantear algunas alternativas en vez de dejar a un lado a la tecnología blockchain o en todo caso, al protocolo en el que se basa, llamado Prueba de Trabajo. Si la energía que se consume en el proceso de minería es proveniente de fuentes fósiles, se debería verificar que sea obtenida a través de tecnologías limpias de combustión, o si es el caso, de alguna fuente de energía renovable. De hecho, los pools de minería pudieran tener sus propias fuentes de energía destinados solo para tal fin (controlando sus emisiones de CO2) de manera que alimenten a los equipos mineros y a los sistemas de refrigeración, y que a su vez la actividad no influya en la demanda de electricidad de las comunidades.
En lo que respecta al calor emitido por los equipos mineros, este pudiera ser aprovechado para la calefacción. En Siberia, Rusia, existen propuestas de ese tipo, y al ser una zona de bajas temperaturas, no requieren dispositivos de refrigeración.
En cuanto al ruido que generan estos equipos y a la magnitud de los desechos electrónicos que esta actividad pudiera generar es aún menor la literatura al respecto, pero es de presumir que en lo que se refiere a desechos, se trataría de volúmenes elevados, por lo que es otro aspecto que también merece atención y dentro del cual se podrían idear alternativas para disminuir su impacto.